Cómo despojarse de los temores y el desamor con la ayuda de los ángeles

Mensajera de los ángeles, conferencista, escritora, conductora radial

Cómo despojarse de los temores y el desamor con la ayuda de los ángeles

Por: Ana Mercedes Rueda – Mensaje de Angeles*

Cada vez que va a iniciar un nuevo año las esperanzas renacen y toman fuerza, alimentando la ilusión de que las cosas van a cambiar y tomar finalmente el rumbo que deseamos.

Gracias a la energía que se genera en el ambiente por dicha actitud de ilusión y esperanza es importante utilizar positivamente estos días para pedir a Dios, al Universo, aquello que tanto has anhelado dentro de tu corazón para sentirte segura, tranquila, con paz interior y sobre todo, con amor.

Primero que todo, los ángeles, seres creados por Dios para ser sus mensajeros ante nosotros los seres humanos, indican que es fundamental trabajar en los miedos que tengamos para precisamente evitar que éstos se materialicen. Si por ejemplo ha pasado un tiempo largo durante el cual no has tenido una relación estable de tipo sentimental, es probable que tengas miedo de “quedarte soltera”. O quizás tu última relación no fue la mejor y por ello desarrollaste un temor interno en ti a que en la próxima “te vuelvan a hacer sufrir”.

Si te sientes identificada con alguna de las anteriores o similar a ellas, los seres de luz dan una práctica fácil para alejar los miedos albergados en tu corazón que lo que hacen en realidad es alejarte de tus deseos y mantenerte en un lugar donde se siente desamor y soledad:

Encuentra un lugar tranquilo y silencioso en donde no vayas a ser interrumpida. Cierra tus ojos y comienza a respirar despacio, profundo. Inhala contando del 1 al 5 y exhala contando del 5 al 1. Hazlo varias veces hasta que te sientas relajada. Luego, cúbrete con una luz de color violeta.  Imagina que dicho rayo baja del cielo y comienza a cubrirte desde la cabeza hasta los pies. Cuando sientas que ya estás envuelta en esa luz vas a dar gracias a Dios por ese momento y le vas a pedir que te permita entrar en contacto con tus ángeles guardianes. Si lo deseas, puedes pedir también la presencia del arcángel Miguel y del arcángel Zadquiel, quienes te pueden ayudar a alejar los miedos y a transmutar lo negativo en positivo.

Luego, vas a llamar mentalmente a tu “otro yo”, es decir, vas a visualizar que una doble tuya llega y se para en frente. Vas a dialogar con esa otra tú de alma a alma y le vas a preguntar a qué le tiene miedo. Espera la respuesta. Quizás no escuches palabras sino sientas en tu corazón una sensación de tristeza, miedo, etc. Presta mucha atención a cualquier sensación física o emocional. No juzgues nada. Simplemente ábrete y recibe la información que te llegue sin racionalizarla. En este momento estás hablando con tu Yo interno quien te está expresando lo que siente y a lo que verdaderamente le tiene miedo.

Cuando sientas que ya esa otra persona expresó lo que debía decirte, pide a los arcángeles Miguel y Zadquiel y a tus ángeles guardianes que en ese instante eliminen esos miedos que te están bloqueando para crecer interiormente, para sentir paz interior y para atraer a tu vida lo que deseas. Imaginarás cómo Miguel con su espada corta lazos o cadenas que te atan y Zadquiel por su parte está enviándote más luz violeta a cada uno de esos puntos de donde salgan las cadenas. En donde había oscuridad ahora brilla esa maravillosa luz de color violeta que significa un renacimiento, una transformación interna y energética en ti. Tus ángeles guardianes están rodeándote, ayudándote a pasar por ese proceso de liberación y transmutación.

Das las gracias a Dios y a los seres de luz que han trabajado en ti por ayudarte a eliminar los temores que mantenías en tu corazón y ahora vas a pedir a Dios que te ayude a manifestar lo que deseas. Vas a continuar concentrada y le vas a pedir con mucho amor y fe que te permita vivir…..(aquí vas a mencionar lo que quieres alcanzar) y vas a pedirle que permita a tus ángeles mostrarte el camino que te va a llevar hacia esa situación soñada. Vas a pedir sabiendo que estás siendo escuchada y que lo que pides te será concedido de la manera que más te conviene. Ves cómo tus ángeles se preparan para guiarte y acompañarte en el sendero que te llevará hacia ese estado de felicidad y tú, en tu corazón, sientes una dicha inmensa por haber alcanzado lo que tanto habías buscado. Das gracias de nuevo a Dios y a los ángeles por siempre ayudarte y poco a poco irás regresando a la realidad, abriendo lentamente los ojos.