Los ángeles nos ayudan a aprender a recibir

Mensajera de los ángeles, conferencista, escritora, conductora radial

Los ángeles nos ayudan a aprender a recibir

Por: Ana Mercedes Rueda – Consultora angelical y escritora

Todos los seres humanos de una u otra manera estamos en la constante búsqueda de ese nivel de “plena satisfacción” en los diferentes aspectos de  nuestro interés. Para algunos será la parte emocional, para otros la material, para otros la salud y para otros la espiritualidad. Sin embargo, es importante preguntarnos: ¿qué tanta sintonía existe entre lo que tanto deseamos y lo que en realidad sentimos que merecemos?

 

Sea cual sea nuestra manera de pedir al Universo o de luchar por aquello que soñamos alcanzar, quisiera resaltar algo que los ángeles me han enseñado durante estos años: “Tu deseo debe estar en sintonía con tu fe y con tu seguridad de merecimiento de dicho deseo”.

 

El tema del merecimiento es más relevante de lo que podamos pensar. Si tenemos un deseo de alcanzar algo en nuestra vida pero en nuestro interior sentimos o pensamos que no lo merecemos, se genera una contradicción que al final se refleja bien sea en un retraso para obtenerlo ó en que éste no se manifieste en lo absoluto.

 

La tan escuchada frase “el poder está dentro de ti’ es muy cierta. Nuestros pensamientos, palabras y sentimientos crean el mundo en que vivimos. Por ello debemos ser tan cuidadosos con ellos para atraer lo que queremos, no lo que no queremos.

 

Si por cualquier razón “sufrimos” de pensamientos que tienen que ver con la escasez o estamos acostumbrados a decir frases como “yo soy muy poca cosa y por eso X persona no se fija en mi”, ó “me falta mucho para poder llegar a triunfar laboralmente”, ó “nunca voy a poder ser como X persona”, los ángeles pueden ayudarnos a cambiar estos conceptos mentales de escasez por pensamientos que atraigan la abundancia a nuestra vida.

Los pasos que los ángeles me enseñaron son los siguientes:

 

  1. Trabajar el amor propio. Para ello, se puede empezar con el siguiente ejercicio: hacer una lista solamente de las cualidades que se tienen. No pensar en los defectos. Pensar en lo bueno que usted tiene, por pequeño que sea. Escriba esta lista en un papel especial, bonito, incluso con un color de esfero diferente y manténgala en su billetera. Al comienzo de este “tratamiento” léala todos los días. Dedíquele tiempo a esta práctica. Se dará cuenta que es un tiempo precioso. Esto hará que poco a poco vaya creyendo y sobre todo, grabando en su subconsciente esta información que ha mantenido olvidada por darle paso a lo negativo.

 

  1. Perdonar y perdonarse.  El perdón es un paso MUY importante dentro del “tratamiento” del merecimiento. Perdone desde su corazón a aquellas personas o situaciones que quizás a lo largo de su vida le hayan hecho sentir inferior o le hayan hecho dudar de sus capacidades y perdónese a usted mismo por haber creído en esas palabras o hechos. Este es un proceso, así que no espere ver los resultados de un día para el otro. Una manera sencilla de trabajar este aspecto es la siguiente: relájese, respire hondo y lento. Imagine a la persona o situación y véala al frente suyo. Desde el centro de su corazón envíe mucho amor –si quiere represéntelo a través de un rayo de luz rosada – al corazón de esa persona o situación y envuélvala en él. Mentalmente dígale que la perdona y luego vea cómo de una forma muy tranquila ella desaparece. Este mismo método utilícelo para el perdón hacia usted mismo, viendo en este caso una imagen de usted parado al frente suyo. Es un ejercicio muy corto pero muy poderoso.

 

  1. Dése tiempo. Como menciono arriba, todo es un proceso, así que dése el tiempo para ver – y sobre todo sentir – los cambios que estas prácticas traen consigo.

 

  1. Piense en lo que quiere alcanzar sin temor. Así como elaboró primero la lista de aquellas cualidades que usted posee, ahora elabore otra lista con las cosas que desea tener en su vida. Hágalo sin miedo. Así le parezca algo casi imposible de obtener, escríbalo. Aquí empieza a jugar el merecimiento! No tema pedir! Dios quiere que le pidamos con FE. Si tenemos fe de que El nos lo va a conceder, comenzaremos a ver milagros en nuestra vida. Esa lista, si lo desea, puede mantenerla en su billetera o en un lugar cercano a su cama. Lo importante es que la lea con frecuencia (también, si le queda posible, todos los días e incluso varias veces: en la mañana y en la noche, como mínimo).

 

  1. CREA que merece tener lo que desea. Posiblemente al inicio le cueste trabajo creer que lo que escribió en la lista le va a ser concedido. Pero, aunque decaiga, si mantiene el “tratamiento” de quererse, perdonarse, darse el tiempo necesario y pedir con fe, verá que las cosas se irán materializando. Le aseguro que muy fácilmente comenzará a CREER que merece y se dará cuenta que esto es más fácil de lo que podia parecer para usted.

 

  1. Recuerde que los ángeles desean ayudarle. Durante todo el proceso de sanación emocional, los ángeles, arcángeles y sus ángeles guardianes pueden ayudarle a hacer éste más fácil. Para ello es necesario que usted les pida su ayuda. ¿Cómo hacerlo? Desde el fondo de su corazón. Hágalo cuando esté escribiendo las listas para que primero, le ayuden a recordar esas cualidades maravillosas que usted tiene como hijo de Dios que es y segundo, para que le muestren aquellas cosas que usted desea y están acordes con su misión de vida, es decir, que le conviene tener (esto es importante tener en cuenta ya que muchas veces queremos algo que no nos conviene).

Le sugiero acudir a los siguientes seres de luz: Arcángel Chamuel (para el amor propio, para amarnos y aceptarnos, para perdonarnos a nosotros mismos y a los demás), arcángel Miguel (para guía sobre lo que nos conviene, ver con claridad nuestra misión de vida y para alejar el miedo), arcángel Zadquiel (para el perdón propio y a los demás), arcángel Jeremiel (para alcanzar aquello que queremos), arcángel Jehudiel (para tener mayor confianza), arcángel Sariel (para recibir guía a través de los sueños en caso que la deseemos obtener de esa forma), arcángel Haniel (para aumentar nuestra intuición y de esa forma sentir lo que debemos hacer o lo que nos conviene), arcángel Rafael (para sanación interior y para tener fortaleza para la toma de decisiones), arcángel Uriel (para escoger lo que queremos basados en el amor) y sus ángeles guardianes, quienes tienen como tarea fundamental guiarle constantemente y darle esperanza de que todo estará bien.

 

Mantenga a Dios y a Sus seres de luz en su corazón a todo momento. Además, recuerde que la constancia es fundamental para ver los resultados que desea.  Dedíqueles tiempo, hable con ellos mentalmente…no se preocupe, así no sienta nada diferente, tenga la plena seguridad de que está siendo escuchado. Si lo desea, encienda unas velas de color amarillo (para el trabajo del merecimiento), rosado (cuando esté trabajando el amor propio y el perdón) y violeta (cuando esté trabajando el perdón).

 

Yo he visto milagros en mi vida y en las vidas de otras personas que han aceptado la ayuda Divina de Dios y Sus seres de luz. Confíe, tenga FE. Usted MERECE ser feliz y lo será si cree en ello. Venza el miedo de pedir y la falta de amor propio, los cuales son los reales enemigos. El amor y la fe son el secreto. Le animo a que lo intente. No se canse, hágalo constantemente y comenzará a ver milagros con sus propios ojos.